Es para las mujeres que sienten demasiado, mujeres que cargan un mundo interior grande y necesitan un lugar donde ponerlo en palabras. Y también para quienes, después de eso, quieren usar esa misma sensibilidad como materia de creación: un cuento, una carta, una escena, un cuaderno que empieza a tomar forma.
No hace falta saber escribir. Alcanza con el deseo de empezar, y cada quien encuentra su paso.
Ninguna de las tres esperó a sentirse lista para escribir. Partieron de su propia materia: una herida, un instinto, una manera propia de mirar el mundo. Este taller camina en esa misma dirección, con una de ellas al lado en cada encuentro.
Antes de las palabras, el cuerpo ya habla. Un nudo en la garganta, un cansancio sin explicación, una historia que se repite sin pedir permiso. En este primer encuentro aprendes a escribir desde ahí, sin corregirte ni buscar la frase perfecta, dejando que la mano vaya más rápido que el juicio. Herramientas simples para poner afuera aquello que pesa y descubrir que, una vez escrito, ocupa otro lugar. La sensibilidad deja de sentirse como un exceso y empieza a parecerse a una forma de mirar.
Una vez nombrado, eso que dolía cambia de estado. Deja de ser solo peso y se convierte en materia, imágenes, recuerdos, palabras que piden forma. En este encuentro trabajas con herramientas de la escritura creativa para mirar tu propia historia desde otro ángulo, como quien da vuelta una piedra y encuentra musgo del otro lado. Los cuentos antiguos acompañan el recorrido y dejan una certeza, una herida también puede convertirse en relato.
El último encuentro mira hacia adelante. Con el cuaderno más liviano aparece espacio para otra cosa, las ganas de crear. Un relato, una carta, un diario, un proyecto que llevaba tiempo esperando su turno. Aquí reúnes herramientas para encender la creatividad y cuidarla en el tiempo, para que la escritura deje de depender de la inspiración y se convierta en una práctica tuya, cotidiana y posible. Al terminar, el comienzo deja de ser un misterio.
Además de los tres encuentros, recibes un cuaderno de campo con prácticas de escritura para seguir cuando el taller termine. Páginas para abrir en cualquier momento, cuando necesites poner algo en palabras o encender de nuevo las ganas de crear.
Es algo para guardar y usar a tu propio ritmo, las veces que haga falta.
Soy periodista y escritora. Facilito talleres de lectura y escritura hace más de quince años, y desde hace ocho acompaño específicamente a mujeres a través de la escritura. Creé el Método Neuroemocional® para unir la escritura terapéutica con herramientas concretas de cambio, una práctica que yo misma uso cada vez que necesito nombrar algo y no encuentro por dónde empezar.
No. El taller está pensado tanto para quien escribe hace años como para quien nunca lo intentó en serio.
No. Avanzas a tu ritmo, pero durante el recorrido puedes escribirme con tus dudas, con tus textos o con aquello que te movió, y te respondo personalmente.
No hace falta tenerlos ni haberlos leído. Cada libro inspira un encuentro y trabajamos a partir de fragmentos elegidos que comparto en cada encuentro, con eso alcanza. Son para quien quiera profundizar por su cuenta, nunca un requisito.
Nació para mujeres que llegan buscando dónde dejar un peso. Y para quienes, después de eso, quieren quedarse a construir algo propio. Si te reconoces en cualquiera de las dos, este es tu lugar.